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La observación participante en el campo – Taylor y Bogdan

El trabajo de campo incluye tres actividades principales. La primera se relaciona con una interacción social no ofensiva: lograr que los informantes se sientan cómodos y ganar su aceptación. El segundo aspecto trata sobre los modos de obtener datos: estrategias y tácticas de campo. El aspecto final involucra el registro de los datos en forma de notas de campo escritas.  

La entrada en el campo

Los observadores participantes entran en el campo con la esperanza de establecer relaciones abiertas con los informantes. Se comportan de manera no intrusiva para que los informantes olviden que el observador se propone investigar. Muchas de las técnicas empleadas, en la observación participante corresponden a reglas cotidianas sobre la interacción social no ofensiva.

  Los observadores permanecen relativamente pasivos a lo largo del curso del trabajo de campo, pero en especial durante los primeros días. Los primeros días en el campo constituyen un período en el cual los observadores tratan de que la gente se sienta cómoda, y aprenden a actuar adecuadamente en el escenario

     Durante el período inicial, la recolección de datos es secundaria para llegar a conocer el escenario y las personas. Las preguntas tienen la finalidad de ayudar a romper el hielo.

     Diferentes personas probablemente presentarán diferentes grados de receptividad ante el investigador. Es importante explicar quién es uno a todas las personas del escenario.

     Asimismo, de modo sutil, se debería hacer saber a la gente que lo que nos diga no será comunicado a otros.

     Durante los primeros días en el campo, los observadores se sienten invariablemente incómodos. Nadie se siente cómodo en un nuevo escenario sin ningún rol definible que desempeñar.

     El trabajo de campo se caracteriza por sentimientos de duda en sí mismo, incertidumbre y frustración.

     Cuando entran por primera vez en el campo, los observadores se encuentran con frecuencia abrumados por la cantidad de información que reciben. Por esta razón, se debe tratar de limitar el tiempo que se pasa en el escenario durante cada observación.

     Las observaciones son útiles sólo en la medida en que pueden ser recordadas y registradas. No permanezca en el campo si olvidará muchos de los datos o no tendrá tiempo para tomar notas. 

La negociación del propio rol

Las condiciones de la investigación de campo –qué, cuándo y a quién observar– deben ser negociadas continuamente. Hay que establecer un equilibrio entre la realización de la investigación tal como uno lo considera adecuado y acompañar a los informantes en beneficio del rapport.

     El primer problema que probablemente se tenga que enfrentar es el de verse forzado a un rol incompatible con la realización de la investigación (por ejemplo, voluntario en un hospital).

     A veces el desempeño de un rol familiar en un escenario representa algunas ventajas: se obtiene el acceso con mayor facilidad; el observador tiene algo que hacer; las personas no se inhiben en su presencia; algunos datos se pueden obtener con menos dificultad.

     Un segundo problema que enfrentan los investigadores de campo consiste en que se les diga qué y cuándo observar.

     En muchas Organizaciones, las personas tratan de estructurar los tiempos en que se autoriza la visita de los observadores.

     Las mujeres a veces enfrentan problemas especiales con los informantes, que limitan su investigación. Por ejemplo, los varones de mayor edad con frecuencia actúan de modo paternal con las mujeres jóvenes.

     Se debe tratar de resistir a los intentos de los informantes tendientes a controlar la investigación. Idealmente, son los propios investigadores los que deben elegir los lugares y momentos para observar. Cuando los observadores establecen algún grado de rapport, por lo general logran acceso a más lugares y personas. 

El establecimiento del rapport

Establecer rapport con los informantes es la meta de todo investigador de campo. El de rapport no es un concepto que pueda definirse fácilmente. Significa muchas cosas:

  • Comunicar la simpatía que se siente por los informantes y lograr que ellos la acepten como sincera.
  • Penetrar a través de las «defensas contra el extraño» de la gente.
  • Lograr que, las personas se «abran» y manifiesten sus sentimientos respecto del escenario y de otras personas.
  • Ser visto como una persona inobjetable.
  • Irrumpir a través de las «fachadas» que las personas imponen en la vida cotidiana.
  • Compartir el mundo simbólico de los informantes, su lenguaje y sus perspectivas.

 

El rapport aparece lentamente en la mayoría de las investigaciones de campo. Es dudoso que cualquier persona confíe por completo en otra, en todos los momentos y circunstancias. El rapport y la confianza pueden crecer y disminuir en el curso del trabajo de campo. Con ciertos informantes nunca se llega a establecer un verdaderorapport.

     Aunque no hay reglas rígidas sobre el modo de lograr rapport con los informantes, se puede ofrecer un cierto número de orientaciones generales.

  • Reverenciar sus rutinas: Los observadores sólo pueden lograr el rapport con los informantes si se acomodan a las rutinas y modos de hacer las cosas de estos últimos.
  • Establecer lo que se tiene en común con la gente: Es probable que el camino más fácil para consolidar las relaciones con la gente consista en establecer lo que se tiene en común con ella.
  • Ayudar a la gente: Uno de los mejores modos de comenzar a ganarse la confianza de la gente consiste en hacerle favores.
  • Ser humilde: Es importante que la gente sepa que el investigador es el tipo de persona con la que pueden expresarse sin temor a revelar algo o a una evaluación negativa.

 

Los investigadores deben ser cuidadosos en cuanto a no. revelar ciertas cosas que los informantes han dicho, aunque no lo hayan hecho en privado.

      Los informantes pueden también ser renuentes a expresar lo que sienten si el observador actúa como demasiado enterado. Permita que la gente hable con libertad. Descubrirá que muchas personas tienen creencias que son imprecisas cuando no patentemente absurdas. No es necesario corregir esas creencias, con lo cual sólo se consigue que la gente se inhiba en nuestra presencia.

Interesarse: Innecesario es aclarar que hay que interesarse en lo que la gente tiene que decir. Sí, a veces es fácil aburrirse en el campo, en especial si uno se encuentra en la situación de que alguien monopolice la conversación con temas aparentemente triviales o irrelevantes. Hay modos para canalizar una conversación y evitar sutilmente a ciertas personas. A algunos de estos últimos nos referimos en este capítulo y en nuestro examen de las entrevistas. 

Participación

Cuando el compromiso activo en las actividades de las personas es esencial para lograr la aceptación, hay que participar por todos los medios, pero sabiendo dónde trazar la línea divisoria. En algunos escenarios se debe participar en actividades marginales.

     El observador participante camina sobre una delgada línea que separa al participante activo («participante como observador») y el observador pasivo («observador como participante»).

     Cuando el compromiso coloca al observador en una situación competitiva con los informantes, lo mejor es retirarse.

     También se debe evitar actuar y hablar de modos que no se adecuan a la propia personalidad. Análogamente, es sensato no emplear el vocabulario y la forma de hablar de la gente hasta que uno los domine y surjan en su conversación naturalmente.

     También existen situaciones en las cuales uno desea apartarse de su estilo para señalar las diferencias que lo distinguen de los informantes. Por ejemplo, en un estudio sobre consumidores de heroína, Polsky insiste en usar camisas de mangas cortas y un reloj costoso; ambas cosas permitían saber a cualquier recién llegado que él no era adicto.

     Debe evitarse cualquier participación que obstaculice la capacidad del investigador para recoger datos. En su prisa por ser aceptados por los informantes, algunos observadores quedan absorbidos en la participación activa.

     Ningún examen sobre el rapport sería completo sin la mención del rapport. Es fácil ser afectado por amistades del campo al punto de renunciar a líneas embarazosas de indagación o, lo que es peor, de, abandonar la perspectiva crítica que el trabajo de campo requiere. El problema del rapport excesivo subraya la importancia de establecer relaciones cooperativas tales como las de la investigación de campo en equipo. 

Informantes claves

Por lo general, los investigadores de campo tratan de cultivar relaciones estrechas con una o dos personas respetadas y conocedoras en las primeras etapas de la investigación. A estas personas se las denomina informantes claves.

     Los informantes claves apadrinan al investigador en el escenario y son sus fuentes primarias de información.

     Los observadores participantes también esperan de los informantes claves que ellos les proporcionen una comprensión profunda del escenario. Puesto que la investigación de campo está limitada en tiempo y alcances, los informantes claves pueden narrar la historia del escenario y completar los conocimientos del investigador sobre lo que ocurre cuando él no se encuentra presente

     Aunque los investigadores siempre están en busca de buenos informantes y apadrinadores, en general es sensato abstenerse de desarrollar relaciones estrechas hasta haber adquirido una buena sensibilidad al escenario. Al principio resulta con frecuencia difícil saber quién es y quién no es respetado.

     Es también importante no concentrarse exclusivamente en un individuo o en un pequeño número de individuos. No dé por sentado que todos los informantes comparten la misma perspectiva.

Aunque resulta una ayuda contar con un apadrinador e informante en el escenario, ese miembro de la dirección puede impedir interactuar con otros directivos y con los entrenados.

     Las relaciones estrechas son esenciales en la investigación de campo. El informante clave correcto puede hacer o deshacer un estudio. Pero hay que estar preparado para retroceder en relaciones constituidas al principio de un estudio si y cuando las circunstancias lo exigen. 

Relaciones de campo difíciles

El trabajo de campo está  caracterizado por todos los elementos del drama humano que se encuentran en la vida social: conflicto, hostilidad, rivalidad, seducción, tensiones raciales, celos. En el campo, los observadores suelen encontrarse en medio de difíciles y delicadas situaciones.

La edad, el sexo, la raza y otros factores de la identidad personal pueden ejercer una influencia poderosa sobre el modo en que los informantes reaccionen ante él.

     En algunas situaciones, las mujeres disfrutan de ciertas ventajas en la investigación de campo. Es obvio que en escenarios de dominación femenina, las mujeres tienen mejores probabilidades de ser aceptadas como miembros del grupo de los hombres.

     El ser cortejadas es un problema común entre las investigadoras jóvenes en los escenarios dominados por varones.

     Los informantes hostiles pueden ser tan perturbadores como los excesivamente atentos.

Johnson (1975) llama «boicoteador» a un informante no dispuesto a cooperar en la investigación.

     Aunque algunas personas puede que nunca acepten al investigador, no hay que suponer que todos los informantes hostiles seguirán siendo hostiles para siempre.

     A los informantes hostiles hay que darles la oportunidad de cambiar de idea: continúe siendo amistoso con ellos y evite que se conviertan en sus enemigos y vuelvan a otros en contra de usted.  

Tácticas de campo

Establecer y mantener el rapport con los informantes es una actividad en desarrollo a lo largo de toda la investigación de campo. No obstante, a medida que se dejan atrás los primeros días en el campo, los observadores dedican una atención creciente a hallar modos de ampliar sus conocimientos sobre el escenario y los informantes. A continuación presentamos algunas tácticas para lograrlo.

Actuar como ingenuo: Para muchos observadores, presentarse como extraños ingenuos pero interesados constituye un modo eficaz de obtener datos (formular preguntas sobre «lo que todo el mundo sabe»). De los extraños se espera cierto grado de ingenuidad respecto de un escenario.

Estar en el lugar adecuado en el momento oportuno: Quizá la táctica más eficaz consista en ubicarse en situaciones de las que probablemente surjan los datos en los que estamos interesados. El investigador puede pegarse a los talones de la gente, disputando invitaciones para ir a lugares o ver cosas, apareciendo inesperadamente o «jugando a dos puntas contra el medio.

Los informantes no deben saber exactamente qué  es lo que estudiamos: A veces es útil encubrir los interrogantes reales de la investigación para reducir la inhibición de las personas y la amenaza percibida. Cuando los informantes saben demasiado sobre la investigación, es probable que oculten cosas al observador o pongan en escena determinados acontecimientos para que él los vea.

Se pueden emplear tácticas de campo agresivas después de haberse llegado a comprender el escenario: Al principio de un estudio, nos conducimos como para reducir al mínimo los efectos reactivos; nuestra meta es que la gente actúe en nuestra presencia tan naturalmente como sea posible (sabiendo que producimos algún efecto por el hecho de estar allí).  

En una etapa ulterior de la investigación, se pueden emplear tácticas intrusivas o agresivas, sabiendo ya lo bastante sobre el escenario como para evaluar el modo en que tales tácticas afectarán lo que la gente diga y haga.  

Formulando preguntas

Aunque los observadores participantes entran en el campo con interrogantes amplios en mente, antes de seguir líneas específicas de indagación permiten que los temas emerjan en el escenario. Inicialmente, los investigadores de campo formulan preguntas como para permitir que la gente hable sobre lo que tiene en mente y lo que la preocupa sin forzarla a responder a los intereses, preocupaciones o preconceptos de los observadores.

Al comienzo de un estudio, los observadores formulan preguntas no directivas y que no involucran juicios de valor. Utilice las expresiones con las que comúnmente inicia una conversación: «¿Cómo anda todo?», «¿Le gusta esto?», «¿Puede hablarme un poco sobre este lugar?» Ya hemos dicho que se espera que los recién llegados sean ingenuos y hagan preguntas sobre cosas que no han visto antes.

     Saber qué es lo que no debe preguntarse puede ser tan importante como saber qué preguntar. Cualquier forma de interrogatorio sostenido implica evaluación.

Al supervisor lo encolerizaron las preguntas y espetó: «¿Qué creen que somos aquí?  ¿Sádicos?»

     En cuanto los informantes comienzan a hablar podemos alentarlos a que digan más cosas sobre los temas en los que estamos interesados. Palabras, indicios y gestos que indiquen nuestro interés son por lo general suficientes para mantener a un interlocutor en la senda.

     Es necesario pedir aclaraciones sobre los comentarios de los informantes. No dé por supuesto que está entendiendo lo que la gente quiere decir. Emplee frases como «¿Qué entiende usted por eso?».

     A medida que los observadores adquieren conocimientos y comprensión de un escenario, las preguntas pasan a ser más directivas y centradas en un foco.

     En la observación participante, el análisis de los datos es una actividad en proceso continuo. De lo que ya han aprendido depende lo que traten de observar y el contenido de las preguntas en el campo.

     Después de haber desarrollado algunas hipótesis de trabajo, los observadores redondean sus conocimientos pidiendo a los informantes alguna elaboración de temas que tocaron previamente y siguiendo con otros informantes ciertos puntos mencionados por algunos de ellos.

     Es importante someter a control las narraciones e historias de los informantes: comparar lo que nos dicen otros con lo que es susceptible de ser experimentado u observado más directamente, y por lo tanto más confiablemente, o con relatos más dignos de confianza.

     La mayoría de los observadores también emplean tácticas de interrogatorio más agresivas en cuanto han desarrollado una percepción del escenario y los informantes. En especial hacia la terminación de un estudio, plantean preguntas de «abogado del diablo».

     El observador que ha pasado cierto tiempo en un escenario puede utilizar el conocimiento que ya ha obtenido para lograr más información. La idea es actuar como si uno ya supiera acerca de algo para que las personas hablen sobre ello en profundidad.  

El aprendizaje del lenguaje

Un aspecto importante de la observación participante consiste en aprender el modo en e que la gente utiliza el lenguaje. Les investigadores de campo deben partir de la premisa de que las palabras y símbolos utilizados en sus propios mundos pueden tener significados diferentes en los mundos de sus informantes. Deben también sintonizar y explorar los significados de palabras con las cuales no están familiarizados.

     El vocabulario empleado en un escenario per lo general proporciona indicios Importantes sobre el modo en que las personas definen situaciones y clasifican su mundo, de modo que sugiere líneas de indagación e interrogación.

     Un vocabulario puede poseer incorporados ciertos supuestos. Es preciso aprender a examinar los vocabularios en función de los supuestos y propósitos de los usuarios.

El sentido y el significado de los símbolos verbales y no verbales de la gente sólo puede determinarse en el contexto de lo que realmente hacen y después de un extenso periodo.

      Es ingenuo suponer que los laberintos de un escenario social pueden ser revelados por el simple vocabulario.

Notas de campo

Como método de investigación analítico, la observación participante depende del registro de notas de campo completas, precisas y detalladas. Se deben tomar notas después de cada observación y también después de contactos más ocasionales con los informantes, como por ejemplo encuentros casuales y conversaciones telefónicas. También deben tomarse notas durante la etapa previa al trabajo de campo. Siempre deben ser lo más completas y amplias posibles).

     Para el observador todo lo que ocurra en el campo debe constituir una fuente de datos importante. Uno no sabe lo que es importante hasta no haber estado en el escenario durante cierto tiempo. Desde luego, a medida que uno conoce el escenario y a las personas y enfoca los intereses de su investigación, puede ser más selectivo en lo que registra.

     Hay que tratar de encontrar un mentor o colega que lea nuestras notas de campo. En virtud de su distancia respecto de la dinámica del escenario, los lectores pueden también señalar temas emergentes que escapan al observador.

     Las notas de campo deben incluir descripciones de personas, acontecimientos y conversaciones, tanto como las acciones, sentimientos, intuiciones o hipótesis de trabajo del observador. Las notas de campo procuran registrar en el papel todo lo que se puede recordar sobre la observación. Una buena regla establece que si no está escrito, no sucedió nunca. 

Sugerencias para recordar palabras y acciones

Técnicas siguientes son útiles para recordar detalles en una amplia gama de escenarios.

  1. Prestar atención: Observar, escuchar, concentrarse.
  2. Cambiar la lente del objetivo: pasar de una de «visión amplia» a otra de «ángulo pequeño». Por ejemplo, enfocar a una persona, interacción o actividad específicas, mientras mentalmente se bloquean todas las otras.
  3. Busque «palabras claves» en las observaciones de lgente. Esto le permitirá recordar el significado de las observaciones. Y son significados lo que nos interesa.
  4. Concentrarse en las observaciones primera y última de cada conversación. Las conversaciones siguen por lo general una secuencia ordenada. Las observaciones que surgen de la nada no deben ser difíciles de recordar.
  5. Reproduzca mentalmente las observaciones y escenas. Después de haber visto u oído algo, repítalo en su mente.
  6. Abandone el escenario en cuanto haya observado todo lo que esté en condiciones debe recordar.
  7. Tome sus notas tan pronto como le resulte posible, después de la observación.
  8. Dibuje un diagrama de la escena y trace sus movimientos en él.
  9. Después de haber dibujado un diagrama y trazado nuestros movimientos, bosquejemos los acontecimientos y conversaciones específicos que tuvieron lugar en cada punto antes de que tomáramos nuestras notas de campo.
  10. Si hay un retraso entre el momento de la observación y el registro de las notas de campo, grabe un resumen o bosquejo de la observación.
  11. Después de haber tomado sus notas de campo, recoja los fragmentos de datos perdidos.

 

Grabación y toma de notas en el campo

Aunque la mayoría de los observadores participantes confían en su memoria para registrar los datos, algunos investigadores toman notas en el campo o emplean dispositivos mecánicos para la recolección de datos.

      Algunos observadores entienden que los dispositivos de registro intrusivo interrumpen el flujo natural de los acontecimientos y conversaciones en el escenario, tienen efectos fundamentales en la determinación de lo que los actores piensan y sienten sobre el investigador (principalmente, los vuelven terriblemente suspicaces y los ponen en guardia).

     Los investigadores deben abstenerse de grabar y tomar notas en el campo por lo menos hasta que hayan desarrollado una idea del escenario y puedan entender los efectos del registro sobre los informantes. Es ingenuo suponer que un individuo nos revelará inmediatamente sus conductas y pensamientos privados mientras está siendo filmado o grabado.

     Es también cierto que hay algunas pautas sociales que no pueden ser estudiadas ni analizadas sin dispositivos de registro auditivos o visuales.

     Mediante el entrenamiento y la experiencia, el investigador asimila recuerdos suficientes de acontecimientos y, conversaciones necesarios para comprender los significados, perspectivas y definiciones de la gente.  

La forma de las notas

Las notas siempre deben permitir la recuperación fácil de los datos y codificar (y fragmentar) los temas. Las siguientes son algunas guías que nosotros tratamos de seguir.

  1. Comenzar cada conjunto de notas con una carátula titulada. Esa carátula debe incluir la fecha, el momento y el lugar de la observación, y el día y el momento en que se realizó el registro por escrito.
  2. Incluya el diagrama del escenario al principio de las notas.
  3. Deje márgenes suficientemente amplios para comentarios suyos y de otras personas.
  4. Utilice con frecuencia el punto y aparte.
  5. Emplee comillas para registrar observaciones tanto como le resulte posible. No es necesario incluir reproducciones literales ‘e intactas de lo que se ha dicho. Lo importante es aprehender el significado y la expresión aproximada del comentario.
  6. Use seudónimos para los nombres de personas y lugares.
  7. Las notas deben conservarse por lo menos triplicadas.

 

Comentarios del observador

Las notas de campo no deben incluir sólo descripciones de lo que ocurre en un escenario, sino también un registro de los sentimientos, interpretaciones, intuiciones, preconceptos del investigador y áreas futuras de indagación.

     A los entrenados en la observación «objetiva» puede resultarles difícil aceptar los sentimientos e interpretaciones del observador como una fuente importante de comprensión.

     Lo que nosotros sentimos puede ser lo que los informantes sienten o tal vez sintieron en el pasado. Debemos usar nuestros propios: sentimientos, creencias, preconceptos y supuestos para desarrollar comprensiones potenciales de las perspectivas de los otros.  

Descripciones de escenarios y actividades

Al redactar las notas, hay que esforzarse por describir el escenario y las actividades con detalles suficientes como para dar forma a una imagen mental del lugar y de lo que en él ocurre.

     Al tomar notas de campo, se debe tener el cuidado de emplear términos descriptivos y no evaluativos.

     Las sensaciones, evaluaciones e interpretaciones del investigador deben ser incluidas en los «comentarios del observador».

     Una descripción detallada del escenario y de la posición de las personas en su seno proporciona importantes aprehensiones sobre la naturaleza de las actividades de los participantes, sus pautas de interacción, sus perspectivas y modos de presentarse ante los otros.

     No todos los aspectos de un escenario serán significativos. Pero se debe advertir y preguntar el significado de todo lo que se observe.

     Aunque en las notas de campo sólo se necesita describir una vez cada escenario, es preciso estar sintonizado con los cambios que se produzcan. Estos cambios pueden reflejar modificaciones en el modo en que las personas se ven a sí mismas o a otras.  

Descripciones de personas

Del mismo modo que los escenarios y las actividades, las personas deben ser cuidadosamente descriptas en las notas. Cada persona transmite cosas importantes sobre sí misma y asume supuestos respecto de otros sobre la base del modo de vestir, de llevar el cabello, de las joyas que se usen, de los accesorios, del comportamiento y del aspecto general. Las personas tratan de influir activamente sobre lo que los otros piensan acerca de ellas, a través de sus aspectos y acciones.

     Debemos percibir esos rasgos de la gente que proporcionan comprensión sobre cómo ella se ve a sí misma y quiere ser vista por los otros. ¿Qué tipo de ropa usa? ¿Los hombres llevan el pelo largo y tienen barba o están rapados? ¿Cómo caminan? ¿Llevan joyas? Estás y otras características deben ser registradas en las notas de campo.

     Las personas, lo mismo que los escenarios, deben ser descriptas en términos concretos y no evaluativos. Palabras tales como «tímido», «ostentoso», «agresivo» son interpretativas y no descriptivas. Nuestras propias impresiones y supuestos sobre las personas basados en su aspecto encuentran su lugar propio en los «comentarios del observador».

     En muchos escenarios, especialmente en las organizaciones, la ropa y el aspecto exterior diferencia a las personas según su posición y status. A veces los signos de status son obvios. En otros escenarios los signos que revelan status «son sutiles y serán descubiertos por el observador sólo después de cierto lapso pasado en el campo. 

Registro de detalles accesorios del diálogo

Los gestos, las comunicaciones no verbales, el tono de la voz y la velocidad del discurso de las personas ayudan a interpretar el significado de sus palabras. Estos detalles accesorios del diálogo son importantes para comprender la interacción y deben ser incluidos en las notas de campo.

     Se deben tratar también de aprehender ritmos y pautas de elocución cuando pueden ser significativos, es decir, cuando expresan algo importante sobre la persona o sobre el modo en que es probable que los otros la perciban. 

Registro de las propias observaciones y acciones

Los observadores participantes deben registrar su propia conducta en el campo. Las palabras y acciones de las personas sólo pueden ser comprendidas si se las examina en el contexto en que fueron pronunciadas o realizadas. Nosotros, como observadores participantes, formamos parte del contexto. Por ejemplo, se podrá descubrir que comentarios realizados en respuesta a una pregunta deben interpretarse de modo diferente que las observaciones espontáneas, y que ciertas observaciones carecen de sentido cuando se las considera independientemente de las preguntas que las suscitaron. Además, registrar y analizar las propias acciones ayuda a pasar revista a las tácticas de campo o a desarrollar otras nuevas. 

Registro de lo que no se comprende

Los observadores participantes con frecuencia oyen frases y conversaciones que no comprenden por completo. Puesto que tales comentarios son difíciles de recordar con precisión, aparece la tendencia a omitirlos en las notas. Sin embargo, incluso los comentarios más incomprensibles pueden adquirir su sentido cuando se los considera a la luz de conversaciones o acontecimientos ulteriores.

     Hay también comentarios que el observador oye casualmente y que parecen inadecuados o fuera de contexto. Tales datos deben ser registrados como son. No hay que tratar de reconstruir lo que se ha oído para que se lea mejor.  

Los limites de un estudio

En la observación participante y en otras investigaciones cualitativas el diseño de la investigación es flexible. Es decir que los investigadores cualitativos por lo general comienzan con modestia; entran en el campo, entienden un escenario único y después deciden sobre los otros escenarios que habrán de estudiar.

     Antes o después, es necesario trazar ciertos límites a la investigación en términos de número y tipos de escenarios estudiados. La selección de escenarios o informantes adicionales dependerá de lo que se haya aprendido y de los intereses de la investigación. Así, en el estudio institucional el investigador podría haber seguido un gran número de líneas diferentes de investigación, desde los programas de entrenamiento para el personal hasta otros tipos de organizaciones. Puesto que había desarrollado un fuerte interés sustancial en las instituciones totales y en el significado social del retardo mental, continuó con el estudio del personal de atención y los funcionarios de otras instituciones, además de entrevistar a personas rotuladas como retardados mentales.

     Es difícil trazar los límites de un estudio. Siempre quedan más personas y lugares por estudiar. Sin embargo, se han llevado a cabo estudios excelentes basados en un escenario único, sea un salón de clase, una sala de hospital o una esquina. Lo importante es que, con independencia de la cantidad de escenarios que se estudien, se llegue a la comprensión de algo que antes no se comprendía.

     Muchos observadores prefieren hacer una pausa después del trabajo de campo y de haber pasado cierto tiempo en un escenario. Esto permite aclarar las ideas, y revisar y analizar los datos, establecer prioridades, desarrollar tácticas y estrategias de campo, y decidir si se pasa a otras áreas o escenarios. Una tregua en la observación intensiva que la investigación requiere también proporciona descanso y la resistencia necesaria para continuar el estudio. 

Retirada del campo

Los observadores participantes casi nunca llegan a un punto en que sienten que han completado sus estudios. Siempre queda una persona más por entrevistar o un área más por abordar. Pero la mayor parte de los investigadores llegan a una etapa en que las muchas horas pasadas en el campo les procuran una saturación teórica: punto de la investigación de campo en el que los datos comienzan a ser repetitivos y no sé logran aprehensiones nuevas importantes. Ese es el momento de dejar el campo.

     Dejar el campo puede ser un momento personalmente difícil para los observadores participantes. Significa romper apegos y a veces incluso ofender a quienes se ha estudiado, que quedan con la sensación de haber sido usados y traicionados. Quizá por esta razón muchos observadores terminan quedándose en el campo más de lo que les resulta necesario a los fines de la investigación.

     Un modo común de abandonar el campo consiste en «desembarazarse con buenas maneras» o «ir apartándose», es decir, en ir reduciendo gradualmente la frecuencia de las visitas y haciendo saber a la gente que la investigación está llegando a su fin. Es una buena idea no cortar los contactos con los informantes demasiado abruptamente, aunque esto resulte fácil o cómodo.  

Triangulación

En la bibliografía de la observación participante se llama triangulación a la combinación en un estudio único de distintos métodos o fuentes de datos. Aunque las notas de campo basadas en la experiencia directa en un escenario proporcionan los datos claves en la observación participante, otros métodos y enfoques pueden y deben emplearse en conjunción con el trabajo de campo. La triangulación suele ser concebida como un modo de protegerse de las tendencias del investigador y de confrontar y someter a control recíproco relatos de diferentes informantes. Abrevándose en otros tipos y fuentes de datos, los observadores pueden también obtener una comprensión más profunda y clara del escenario y de las personas estudiadas.

     Prácticamente todos los observadores participantes mantienen entrevistas y analizan documentos escritos durante o a la finalización de su investigación de campo. En especial hacia el fin de la investigación, después de que el observador ha establecido relaciones con las personas y obtenido el «conocimiento de alguien de dentro», las entrevistas de final abierto con informantes pueden ser relativamente centradas y específicas. Desde luego, hacia el final del estudio también se puede entrevistar a nuevas personas para obtener información de antecedentes y ambiente que sea pertinente según las metas de la investigación, o para confrontar y controlar recíprocamente las perspectivas de diferentes personas.

     Los documentos escritos tales como informes oficiales, comunicaciones internas, correspondencia, contratos, nóminas de salarios, archivos, formularios de evaluación y diarios proporcionan una importante fuente de datos. Ya hemos subrayado en los últimos capítulos que estos documentos deben ser examinados no como datos «objetivos», sino para que ayuden a comprender los procesos organizacionales y las perspectivas de las personas que los han escrito y que los emplean, y también para alertar al investigador respecto de líneas fructíferas de indagación.

     Los investigadores pueden también analizar los documentos históricos y públicos a fin de obtener una perspectiva más amplia respecto de un escenario. Los periódicos, los archivos de la organización y las sociedades históricas locales pueden ser valiosos repositorios de información. A través de una perspectiva histórica, los investigadores pueden ver un escenario en el contexto de su pasado y en sus relaciones con otros escenarios.

Otra forma de triangulación es la investigación en equipo: dos o más trabajadores de campo estudian el mismo escenario o escenarios similares. En la mayoría de las investigaciones en equipo las técnicas básicas de la observación participantes siguen siendo las mismas con la excepción de que las tácticas de campo y las áreas de indagación se desarrollan en colaboración con otros. El equipo de investigación puede desarrollar una comprensión en profundidad típica de la observación participante, mientras aprehende el cuadro más amplio estudiando diferentes escenarios o a diferentes personas de un mismo escenario. La investigación en equipo también permite un alto grado, de flexibilidad en las estrategias y tácticas investigativas. Puesto que los investigadores difieren en sus habilidades sociales y en su capacidad para relacionarse con distintas personas, pueden desempeñar roles diversos en el campo y estudiar diferentes perspectivas.

     Lo mismo que en muchos esfuerzos cooperativos, es una buena idea establecer reglas básicas claras en lo que concierne a las responsabilidades de cada persona, para asegurarse que esa gente podrá trabajar junta, antes de iniciar la investigación en equipo.