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John Holloway
Marxismo, Estado y capital

Durante mucho del período de posguerra, el keynesianismo fue presentado
como un avance benéfico, racional y científico en el manejo de la economía.
Como un planteamiento teórico de cómo crear una sociedad capitalista justa.
Su adopción formo parte del establecimiento de un nuevo modelo de relaciones
capital – trabajo.
El objetivo de este texto es el de examinar el establecimiento y colapso del
keynesianismo como un patrón de dominación, como un modo de contener el
poder del trabajo.
Octubre de 1917 fue la cresta de una ola. La revolución rusa era el símbolo
de descontento de una era. Surgen los partidos socialdemócratas y el
sindicalismo. Creció enormemente el poder de la clase trabajadora. Este
variaba depende del área industrial y el tipo de trabajo implicado. Los
trabajadores más calificados jugaban un papel indispensable en el proceso de
trabajo. El capital se enfrentaba cada vez más con su dependencia del trabajo.
La guerra dividió al movimiento obrero internacional y debilito la posición de los
trabajadores calificados.
Keynes fue integrante de la delegación británica en el Tratado de Versalles.
La política de los victoriosos debía dirigirse a la reconstrucción de Alemania
y la reintegración de Rusia al comercio mundial. La cuestión central fue el
nuevo orden internacional y el papel del estado. Se presenta entonces una

expansión sin precedentes del papel del estado en la producción. Se decía
que el Estado debía ser más activo en proporcionar bienestar social para los
pobres. Debía entonces fomentar la eficiencia.
Los debates de los años veinte se llevaron a cabo entre políticos, funcionarios
e intelectuales de la burguesía y giro en torno al papel del estado, el dinero y el
orden internacional.
El viejo equilibrio había sido roto y la Ley de Say había perdido validez.
De ningún modo, la reconstrucción del sistema significaba tomar partido por
el trabajo; sino más bien se trataba de desarrollar una estrategia basada en
el reconocimiento de la nueva situación, para contener y redefinir el poder de
la clase trabajadora. El fordismo, fue un reconocimiento de la dependencia
del capital respecto al trabajo y un intento de reformular el poder del trabajo.
Esto significo en rasgos generales nuevos estilos de organización empresarial.
Todos estos métodos buscaban modos de encauzar el descontento de los
trabajadores hacia una forma que pudiera servir a los intereses del capital.

El partido del viejo mundo tenía todavía reino supremo en la esfera política.
La amenaza de una revolución aún perneaba en muchas partes del mundo.
El crack de 1929, fue la caída final del viejo orden, la ruptura final del
modo de dominación establecido. Fue la otra cara de la revolución de
Octubre de 1917. Hay conexión entre ambos hechos, las dos fechas
marcan giros importantes de la misma crisis. El crack de 1929 remachó
para el capital que de veras era así, a pesar de todos sus intentos de
recrear el mundo de la pre guerra. ¿Por qué llegó tan tardíamente, mucho
después que la marea revolucionaria se hubiera ya alejado? ¿por qué
vino la crisis cuando el trabajo, aparentemente, había sido desicivamente
derrotado? ¿Por qué no ocurrió cuando el poder de los trabajadores
estaba en su punto máximo?
El crédito es la clave para la comprensión de la distancia entre 1917 y 1929. Es
él, siempre una apuesta sobre el futuro. El capital compromete una porción del
plusvalor no producido. La productividad subió rápidamente en USA durante
los veinte pero no lo suficiente como para producir el plusvalor requerido para
sostener las ganancias.
Nació un nuevo tipo de obrero de masa. Creció un nuevo sindicalismo industrial
a principios de los treinta.
Se plante así en los treinta una nueva relación trabajo y capital, basada
en el reconocimiento y en el intento de integración del poder del trabajo.
A fines de 1937 hubo un nuevo desplome.
La reestructuración fue conseguid a través de la guerra. Triunfo donde le New
Deal, el nazismo y el estalinismo habían mostrado solamente posibles líneas
de desarrollo. El desempleo se resolvió a través del enlistado y matanza de
millones de personas: un desecamiento masivo de fuerza de trabajo.
El presupuesto equilibrado tan defendido por el partido del viejo mundo, fue
olvidado.
Los temores y esperanzas de la revolución no desaparecieron inmediatamente
con el fin de la guerra en 1945.
La clave para la renovación de la acumulación capitalista fue el cambio
en las relaciones de trabajo. Las demandas para la regulación del mercado
estuvieron articuladas tanto por la industria como por los sindicatos.
El Estado debía intervenir en la economía, allí donde fallara el mercado

para estimular la producción y mantener el pleno empleo. Administraba la
demanda. Puede entenderse este nuevo rol como nuevo grado de integración
del Estado dentro del círculo del capital. Es la canalización del plusvalor a
través del Estado.
La nueva relación del Estado con al economía no sólo fue establecida a
nivel nacional. Se da una intensificación de la socialización del capital.
Las organizaciones obreras habían sido completamente quebrantadas en los
países fascistas, y la reconstrucción de los sindicatos tuvo lugar bajo la tutela
de los dirigentes de la ocupación militar.
El logro del capitalismo después de 1917 no fue romper el poder del
trabajo, sino transformarlo. Sin el apoyo activo del trabajo no había
posibilidad de ganar o incluso pelear una guerra.
El poder del trabajo fue reconocido bajo la forma de la demanda y la
administración de la demanda se convirtió en la meta principal de las políticas
estatales.
Se trato de controlar el trabajo bajo contratos colectivos. El poder del
trabajo fue reconocido, contenido y aprovechado para convertirse en una
fuerza del desarrollo capitalista.
La clave para mantener la estabilidad social fue el crédito.
El capital había sido reconstruido. No hubo transición tranquila de un modo
de regulación a otro. El New Deal había logrado reiniciar el juego, pero las
apuestas eran otras.
El nuevo juego se acabo en los años sesenta y principios de los setenta.
La crisis del keynesianismo no es simplemente una crisis de la teoría
económica o de una de las formas de hacer políticas económicas, estas son
solo manifestaciones entre el capital y el trabajo, una crisis del patrón particular
de contención de contención del poder del trabajo.
Las negociaciones salariales se convirtieron en el punto principal de las
propuestas organizadas de la clase trabajadora. Esto es una monetización
del conflicto. La explotación se volvió más costosa para el capital: ¿por qué?:
porque se introdujeron maquinarias para reemplazar a los obreros rebeldes e
indisciplinados. Esta mecanización es la que aparejo costos más altos. Estos
son los costos indirectos de la explotación. (sumado los costos de aumentos
salariales para paliar los conflictos).
Los problemas de acumulación se hicieron obvios partir de los 60.
Los conflictos en la socialdemocracia también se intensificaron.
Roosvelt abandona el patrón oro en 1933. Tuvo como objetivo desvincular la
administración de la economía nacional de los apremios del mercado mundial,
para dar al gobierno la posibilidad de responder a la intensa presión social.
Esto no significo el abandono del dominio del dinero. SE instauraron diferentes
áreas monetarias. El dólar pasó a ser la moneda internacional clave. Se
manifestaron proteccionismos nacionales, bajo la aplicación de tasas fijas de
cambio.
El nuevo orden monetario internacional dio más espacio para la expansión
del crédito a nivel nacional y aseguró mediante el doble papel del dólar
como moneda nacional e internacional, que la inflación del crédito en USA
se metiera en el sistema internacional como elemento de inestabilidad.
La falta de control estatal sobre la expansión del crédito fue exacerbada por
el desarrollo de un mercado de dólares fuera de USA, el llamado mercado de
euro dólares. Los dólares fueron crecientemente transformados en reservas de

los bancos europeos.
Se dio entonces una situación de inestabilidad monetaria. La recesión se hizo
sentir en 1974/1975. El derrumbe del sistema monetario internacional removió
el aislamiento respecto del mercado mundial que era un elemento esencial de
la concepción keynesiana de la intervención estatal.
La producción cayó, aumento al inflación y el desempleo se elevó. Se
incrementó la volatilidad del sistema monetario mundial.
Se proclamaba así la muerte del keynesianismo. El keynesianismo perdió
terreno frente ala nueva concepción de la teoría monetarista. El abismo quedo
en caos, el capitalismo estaba de nuevo en caos.